jueves, 17 de septiembre de 2026

Finding healing

 Written a few minutes after midnight, when Thursday began.

Yesterday was a good day. I slept during the morning hours, I woke up during the afternoon (maybe at 16 hours), I drank a couple of coffee mugs and cooked oatmeal to eat later with papaya and peanuts.

I went to a small supermarket, I bought more papaya, melon, rice and a piece of soap to use in my washbasin.

Once back in my house, I watched a newscast in YouTube. I didn’t feel fine, because I had not done anything. I went to my bedroom and took measurements of the table I use as a desk, I went down, took a saw and cut the base of an individual bed some neighbors discarded, although it was in very good condition. In fact, seemed to be new. I did that (cut the base of a single bed) in the area of my house which used to be the dining room, I took the useful parts to my bedroom and placed them as the base of my table-desk. It worked, because before that it was too high, about an inch and a quarter higher than the right height. Because of that, I found difficult to read books, write in a notebook, study as self-taught (teach myself), etc. Most time I didn’t do much; sometimes I didn’t do anything at all.




This immobility (be unable to do much) is probably the most problematic symptom of the very bad neurosis I suffer from; a personality disorder, borderline (BPD).

Now I will be able to spend time studying (teaching myself), writing and translating from English into Spanish; realizing my potential.



Bedbugs in this modified desk, which came from my bed, because I put there the flat piece of wood which is put horizontally as table-desk. Some bedbugs are very small; others are conventional size.

Why? Where did they come from?


In the next paragraphs, I will use Sigmund Freud’s terminology he used to define the structure of personality.

My ID conceives the idea that those small hematophagous insects represent (symbolically) those antagonists who were my coworkers in that electronics maquiladora where I worked for two and a half months (between 17 November 1997 and 30 January 1998; I resigned on 2 February, a Monday), nearly 29 years ago. AVEX Electronics de M.

Those antagonists (we belonged to the Engineering Department, where David was the manager, that Megalomaniac Scoundrel), detested me (except two of them, Xicoténcatl and Martín) or hated me. Like David, the image I projected, my very solid academic training (despite having been unable of finishing a major in electronics engineering) and my command of a foreign language (English), made them feel inadequate, (mentally) weak and because of that they were very jealous, something they would not be willing to hide, much less to delete.

Do they die in real life, independently of where they are, or do they die in my Psyque and I am able to accept the fact that those emasculated mice (eunuch rodents) have become part of the story of my life, which now I am able to assimilate and because of that, what they did cannot affect me anymore?

Were this the case, the ID would be deleted and it would be substituted by the EGO, which allows me to quit living an active life of fantasy, and because of that, a mental pathology withers; a very bad neurosis, a Borderline Personality Disorder (BPD).

I don’t have an answer for that question, and I shouldn’t worry about that. I know I soon will know.

I am healing

Encontrando la sanación

 Escrito unos minutos después de la media noche, cuando comenzaba el jueves.

Buen día el que acaba de terminar. Dormí durante la mañana, desperté durante la tarde (tal vez a las 16 horas), bebí un par de tazas de café con pan y cacahuates y preparé avena que comí más tarde con papaya y más cacahuates.

Fui a una sucursal de un súper-mercado (de tamaño pequeño), compré más papaya, melón, arroz y una pequeña barra de jabón para usar en mi lavabo.

De regreso en casa vi un informativo en YouTube. No me sentía bien porque no había hecho nada. Tomé las medidas de la mesa-escritorio que tengo en mi habitación, busqué un serrucho y corté la base de madera de cama individual que unos vecinos desecharon recientemente, pese a hallarse en perfecto estado; prácticamente nueva. Hice eso en el comedor, subí las secciones útiles a mi dormitorio, y los coloqué como base de mi mesa-escritorio, que quedó a la altura correcta. La altura anterior era unos centímetros más alto y eso dificultaba su uso y así pasaban muchos días sin que realizara mucha actividad intelectual; en ocasiones prácticamente nada.




Esa inmovilidad es posiblemente el síntoma más problemático y representativo de la grave neurosis que padezco, un trastorno de personalidad (límite, TLP).




Ahora podré pasar mucho tiempo estudiando (como autodidacta), escribiendo y traduciendo; desarrollando mis potencialidades.



Chinches en este escritorio modificado, muy probablemente provenientes de mi cama, donde puse esa tabla de madera que horizontal. Algunas chinches son muy pequeñas, otras de tamaño convencional. ¿Por qué aparecen, de dónde salieron?



A continuación, usaré la terminología de Sigmund Freud, para definir la estructura de la personalidad.

Mi ELLO concibe la idea de que la presencia de esos pequeños insectos hematófagos es la manifestación simbólica de antagonistas de esa maquiladora electrónica donde trabajé durante dos meses y medio (entre el 17 de noviembre de 1997 y el 30 de enero de 1998; renuncié el 2 de febrero, lunes), hace ya cerca de 29 años. AVEX Electronics de M.

Esos antagonistas (que conmigo pertenecían al Departamento de Ingeniería, cuyo gerente era David, el Megalómano Canalla), me detestaban (excepto dos de ellos, Xicoténcatl y Martín) o me odiaban. Igual que le sucedía a David, la imagen que yo proyectaba, con mi muy sólida formación académica y mi dominio de una lengua extranjera (inglés), les hacían sentirse inadecuados, débiles y eso les despertaba una envidia que no estarían dispuestos a disimular, mucho menos a suprimir.

¿Mueren en la vida real, estén donde estén, o mueren en mi psiquis y yo acepto que esos ratones emasculados (roedores eunucos) son parte de mi historia de vida, algo que ya puedo asimilar y lo que hicieron no me afecta más?

De ser así, el ELLO es suprimido y es sustituido por el YO —según Sigmund Freud—, lo que me permite dejar de vivir una activa vida de fantasía y así se marchita una patología mental, una muy grave neurosis: un Trastorno Límite de la Personalidad (TLP).

No cuento con la respuesta a esta interrogante, pero eso no me preocupa; sé que pronto aparecerá.

Estoy encontrando la sanación

sábado, 12 de septiembre de 2026

Doctora Patricia Era Bath, tweet de African & Black History @AfricanArchives

 



En 1988, la doctora Patricia Era Bath hizo historia al recibir la Patente Estadounidense No. 4,744,360 por un componente importante de su tecnología Laserphaco, un sistema que ella desarrolló para mejorar la cirugía de cataratas. Nacida en Harlem, Nueva York, en 1942, Bath se convirtió en oftalmóloga, investigadora e inventora, en una época en la que tanto el racismo como el sexismo formaban barreras significativas para mujeres de color que se introducían en la medicina. Aun así, Bath consiguió avanzar y logró convertirse en una pionera en la oftalmología y de la innovación médica.

Patricia Era Bath desarrolló la Sonda Laserphaco después de años de investigación con el uso de tecnología láser para la remoción de cataratas, que se dan cuando los cristalinos del ojo se vuelven nebulosos, interfiriendo gradualmente con la visión y convirtiéndose en potenciales causantes de ceguera. Su invento usó energía láser para romper material en cristalinos aquejados por cataratas, de modo que pudiera ser removido y los cristalinos pudieran ser reemplazados. Bath continuó refinando la tecnología y recibió finalmente varias patentes estadounidenses relacionadas con el sistema Laserphaco. Su patente de 1988 la convirtió en la primera mujer de color conocida por recibir una patente estadounidense por una invención médica.

Sus logros se extendieron bastante más allá del laboratorio. Bath se convirtió en la primera persona de color en completar una residencia en oftalmología en la Universidad de Nueva York y a la Universidad Charles R. Drew. Se convirtió en la primera mujer oftalmóloga designada a la facultad del Instituto Oftalmológico Jules Stein de la Universidad de California en Los Ángeles y ayudó a establecer un programa de residencia de capacitación en Drew-UCLA (Universidad de California en los Ángeles). A lo largo del ejercicio de su carrera, Bath mostró preocupación ante las disparidades en el acceso al cuidado ocular y observó que ceguera que podía ser prevenida afectaba desproporcionadamente a comunidades de gente de color y de personas víctimas de desatención.

Esa preocupación motivó a Bath para co-fundar el Instituto Estadounidense para la Prevención de la Ceguera en 1976. Ella promovió el principio de “la visión es un derecho humano básico” y desarrolló el concepto de oftalmología de la comunidad, que combinó la medicina y la salud pública para llevar cuidado ocular preventivo y cribado a comunidades que de otra manera no contaban con la atención adecuada —suficiente— de especialistas de la medicina. Participó también en trabajo humanitario internacional llevando atención de ceguera prevenible, alrededor del mundo. 



El arresto de Patrice Lumumba, 1960. Tweet de African & Black History

 


El arresto de Patrice Lumumba, 1960.

 


Patrice Lumumba fue el primer hombre elegido legalmente Primer Ministro de la República Democrática del Congo. Fue asesinado en 1961, después de un golpe de estado militar apoyado por el imperialismo estadounidense y belga, algo que el Departamento de Estado admitió en 2013 que fue autorizado por el presidente Eisenhower.

Durante más de 100 años, Estados Unidos y Bélgica han jugado papeles clave para dar forma al destino del Congo. En abril de 1884, siete meses antes del Congreso de Berlín, Estados Unidos se convirtió en el primer país en el mundo en reconocer los reclamos del Rey Leopoldo II, de los belgas sobre los territorios del Congo.

Pocos meses antes de ser asesinado, Lumumba se había convertido en el primer hombre en ser elegido Primer Ministro de la República del Congo, fundado recientemente, el 30 de junio de 1960.

Nacionalista revolucionario, Lumumba era un líder importante en la lucha del país por la independencia del colonialismo belga. Intentó usar los abundantes recursos del país para mejorar las vidas del pueblo congoleño, que había soportado un sufrimiento indescriptible bajo el yugo belga, con —literalmente—, millones de sus habitantes muertos en sus plantaciones y en sus minas.

Su ascenso al poder alarmó a Bélgica, que habiendo sido obligada a conceder a la población congoleña la independencia formal, no tenía intenciones de otorgarles una independencia real, o de renunciar a sus intereses económicos en una tierra rica en minerales, caucho, marfil y cobre, diamantes, oro y más.

Tampoco el imperialismo estadounidense, que durante la década de los años 1960s, también explotaba los recursos del Congo y se había comprometido a extender su influencia económica, política y militar en África; buscaba establecer un gobierno adquirido que no obstaculizara su proceder y que no lo considerara una amenaza.

Estados Unidos, con participación de Bélgica, comenzó a fraguar un plan para remover a Lumumba de su cargo y silenciarlo, para siempre. Para lograr esto, se aprovecharon del hecho de que el país en realidad no se hallaba todavía en las manos de, como lo había expresado Lumumba, “sus propios hijos”. Detrás del engaño de independencia formal, oficiales del ejército belga todavía controlaban al ejército y a la policía del Congo. Las corporaciones minerales todavía detentaban un poder muy ceñido sobre la riqueza del país y sobre un aparato de políticos corruptos.

Agentes secretos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, de la inteligencia belga y de otras potencias, trabajaban día y noche para conservar firme y permanentemente el poder en las manos de fuerzas subordinadas al imperialismo.

Entre los hombres dispuestos a colaborar con el imperialismo se encontraba Joseph Mubutu, que había sido coronel en el ejército colonial belga, y había sido nombrado jefe del “nuevo” ejército controlado por el imperialismo. Y Mubutu trabajaba mano a mano con la CIA en los preparativos para aniquilar a Patrice Lumumba.

Para llevar a cabo la orden de magnicidio proveniente de la CIA, Mobutu perpetró un golpe de estado militar, eliminando a las organizaciones políticas en la capital.

El 17 de enero de 1961, un pelotón de fusilamiento ejecutó al luchador congoleño anticolonialista y líder Patrice Lumumba.

Su cuerpo fue sepultado, pero después fue desenterrado, incinerado y disuelto en ácido para que no quedara siquiera un cadáver que sus partidarios pudieran usar para rendirle honores públicamente.



martes, 8 de septiembre de 2026

Tweet de African & Black History, sobre Laurence C. Jones, un educador que estuvo cerca de ser víctima de terror racial en Mississippi, en 1918

 


En 1918, Laurence C. Jones se halló en una situación atemorizante, cerca de ser linchado en el Mississippi rural. Jones era un educador y el fundador de la Pinney Woods Country Life School, que él había establecido en 1909 para brindar educación a niños negros que bajo el sistema escolar segregado contaban con poca oportunidad. Comenzando con recursos muy limitados, Jones construyó una escuela con ayuda de la comunidad negra en las cercanías y dedicó su vida a expandir las oportunidades para la educación en una de las regiones más pobres del estado.

Durante el tenso clima racial de la Primera Guerra Mundial, se propagó el rumor de que Jones fomentaba entre los hombres de color resistirse al reclutamiento militar. La acusación era falsa, pero en Jim Crow Mississippi, una acusación contra un hombre negro podía convertirse rápidamente en una sentencia de muerte. Una turba integrada por hombres de raza blanca apresó a Jones con intenciones de lincharlo. De acuerdo con los relatos del incidente, se permitió que Jones hablara ante la turba y explicara que su trabajo no tenía que ver con rebelión, sino con educación. Habló sobre Piney Woods y sobre sus esfuerzos para preparar a niños de color para que pudieran llevar vidas productivas. 

Lo que sucedió a continuación convirtió al incidente en un algo extraordinario. Después de escuchar a Jones, los miembros de la turba decidieron no aniquilarlo. Algunos relatos aseveran que se hizo una colecta para su escuela, en la que integrantes de la turba que había amenazado su vida hicieron contribuciones monetarias para su trabajo de educación. Jones sobrevivió y regresó a la misión que había estado cerca de privarlo de la vida.

Piney Woods siguió creciendo bajo el liderazgo de Jones, y con el paso del tiempo se convirtió en uno de los internados más conocidos para estudiantes de raza negra. Jones pasó décadas reuniendo dinero, reclutando maestros y creando oportunidades durante generaciones para estudiantes negros en Mississippi. Su trabajo despertó interés, y en 1954, apareció en el programa de televisión This Is Your Life (Esta es Tu Vida), en el que sus contribuciones a la educación fueron celebradas.

La historia de Laurence C. Jones es notable, pero también revela algo mucho más oscuro sobre la era en que vivió. Un educador negro fue apresado y se encontró en riesgo de ser aniquilado, sin nada que se asemejara a un debido proceso. Jones sobrevivió, a diferencia de miles de otros estadounidenses negros que fueron víctimas del terror racial. Haber sobrevivido permitió a Jones seguir realizando el trabajo al que había dedicado su vida, probando lo poderosa que puede ser la educación en una sociedad que se había esforzado tanto para negársela a niños de color.



lunes, 7 de septiembre de 2026

Un muy buen día, siento que finalmente he alcanzado la sanación

Excelente día ha sido este lunes 7 de septiembre del año en curso.

Salí en la mañana a caminar con mi mascota, Clara, linda perrita que ha estado conmigo durante nueve años y cinco meses; llegó un sábado 1 de abril de 2017, con cuatro meses de edad.

Mientras caminaba, volví a pensar en ese individuo que, en enero de 1998, —sí, hace ya 28 años y siete meses— me pegó un golpe (una puñalada por la espalda) que pudo haberme costado la vida. Tal vez pensé también en mi padre, ese narcisista maligno, psicópata, que vivió torturándome psicológicamente desde que empecé a tener uso de razón (siendo un bebé) y hasta el último día de su vida. Esto me hizo sentir mal, por supuesto.

Había pensado que empezaba a superar esa sintomatología tan problemática de la muy grave neurosis (patología) que he padecido durante no sé cuántos años, décadas; síntomas como la obsesión, sobre-pensar, vivir en el pasado y uno muy importante: comportamientos compulsivos, como el ejercitarme en mi bicicleta de carreras, realizando esfuerzos excesivos —buscando el agotamiento para anestesiar un sufrimiento psíquico tremendo—; atribuyendo además un significado a la suma de las distancias recorridas a lo largo de semanas, meses, años; función “distancia total” en el dispositivo electrónico montado en el manubrio de mi bicicleta, ciclo-computadora.

Al caminar con mi mascota esta mañana, me percaté de que había vuelto a caer en lo mismo, recordar vivencias de hostilidad, agresión y violencia verbal (muy frecuentemente extrema) perpetradas por David, que nunca fue mi amigo y por supuesto, nunca tuvo intenciones de ayudarme. Él me pegó un golpe durante ese mes de enero de 1998, que comenzó mi derrumbe y meses más tarde mi padre acabó de consolidar ese daño que trajó a mi vida una catástrofe, orquestando una violencia en la que participó el resto de mi familia y a la que de ahí en adelante se sumaron muchas otras personas.


Caminando con mi querida mascota, me propuse prestar atención a lo que estaba haciendo. Actividad física, caminata breve —si bien de baja intensidad, esfuerzo mínimo —, pero es parte de un estilo de vida saludable, con buenos hábitos de alimentación y todo lo que tiene que ver con higiene. Mi salud física parecería formidable, excepto por un agotamiento que he padecido durante los últimos años por haber realizado esfuerzos excesivos, pero me estoy recuperando.

Al regresar a casa, volví a dormir. Desperté cerca de las 13 h, preparé y comí un plato al que llamo “mi almuerzo nutritivo”, una combinación de cereal y leguminosa (arroz con frijol), huevo —la mejor proteína de origen animal, excepto por la leche materna (que por supuesto, no tenemos a nuestro alcance)—, con abundante cebolla morada, ajo y sal de grano.

Salí al patio trasero e hice algo con un armatoste metálico que la que ahora es mi hermana menor (la última en nacer murió hace 20 años) trajo a esta vivienda en diciembre de 2012 (es decir, hace cerca de 14 años); después entré al cuarto de servicio y retiré mucha suciedad, que introduje en un costal y llevé a un área cercana a mi vivienda donde el servicio recolector de basura retira periódicamente los desechos ahí depositados.

Subí a la habitación donde tengo mi bicicleta, cuadro de aluminio muy pesado (que me obsequió mi madre en noviembre de 2000, es decir, cerca de un cuarto de siglo), hice los preparativos y entrené sobre rodillos; cilindros metálicos sobre los cuales giran las ruedas de mi velocípedo mientras pedaleo.


Esta actividad es cosa seria. Requiere de guardar en equilibrio (algo que en realidad no es difícil), técnica del pedaleo, esfuerzo muscular de las piernas y capacidad cardiopulmonar. Me sentí muy fuerte, pero decidí no hacer ejercicios de musculación, entrenamiento de fuerza que realizo dos o máximo tres días por semana.

Los periodos de pedaleo son más o menos prolongados. Mientras me ejercitaba, brotaban en mi mente recuerdos de los antagonistas arriba mencionados, y de golpe (muy rápidamente) se activaba un mecanismo mental: “¿por qué revivir esas experiencias tan desagradables, dañinas, traumáticas?”

Cuando vi por última vez a ese individuo de nombre David, el primer día hábil del segundo mes del año 1998 (2 de febrero, lunes), él contaba con 32 años y siete meses de edad. Siendo un hombre muy joven, ya estaba irremediablemente perdido. Nunca lo volví a ver y no sé qué le pasó, pero siento (sin poder explicar por qué) que se ha ido de este mundo. Parece razonable suponer que pronto sentiré pena por él, sentimiento que contrasta fuertemente con el odio que he llevado conmigo durante poco menos de tres décadas, porque —como expresé antes—, lo que me hizo pudo haberme costado la vida; fue una verdadera vileza que él cometió con premeditación, alevosía y ventaja. Pero, nadie puede escapar de sí mismo y siendo presa de su debilidad mental e impotencia vital, debe haberse convertido en su mayor enemigo, en su propio verdugo.

Pensé en mi padre, en esa violencia que perpetraba con tanta frecuencia, algo a lo que en la actualidad se da el nombre de “luz de gas”. Sabotear mi discurso, deformar lo que yo decía con toda intención (yo me expresaba de manera clara, lo que decía no se prestaba a confusión), como ocupación de tiempo completo. Me hacía responsable además de todo lo que estaba mal en su vida, así fueran acontecimientos ocurridos años y décadas antes de que yo naciera, etc. Me hacía parecer el individuo más tonto que jamás existió, además de parásito que vivía en la opulencia sin trabajar —un Playboy—, que vivía en la holganza, la irresponsabilidad y por toda la depravación que ello implicaba, me hacía responsable de su adicción al alcohol etílico, que acabaría matándolo; su hígado se deshizo.

Surgió en mi mente la conciencia de que, al sobrevivir a la violencia sistemática perpetrada por ese torturador, sádico despiadado que tuve por padre, lo vencí a él y el aprendizaje resultante de todo eso me permitió enfrentar a otros narcisistas malignos que al atacarme —sin que yo les diera el menor motivo—, se arruinaron (o incluso se liquidaron) a sí mismos.

Me deshago de una muy pesada carga de resentimiento, odio, amalgamado con un irrefrenable deseo de venganza. Empiezo a cosechar el fruto de mi esfuerzo, se libera mi creatividad, eso me da la oportunidad de trascender; aumenta mi capacidad para sentir empatía y solidaridad por otro ser humano: hoy cuento con la posibilidad de comenzar a vivir en plenitud.

Se extinguen mi vulnerabilidad y mi inestabilidad emocional, mi proclividad a la violencia desaparece, triunfan mis tendencias biófilas, que siempre fueron más fuertes que mis tendencias necrófilas; términos tomados de la teoría de la personalidad de Erich Fromm. Sigmund Freud lo había expresado de otro modo y de acuerdo con eso, puedo decir que en mí triunfa mi Eros sobre mi Tanatos.

Sea como sea, hoy he sido feliz 


sábado, 5 de septiembre de 2026

Estudio autodidacta. Conceptos de la teoría de la personalidad, de Sigmund Freud

 


Tomado del libro Introduction to PSYCHOLOGY, de Dennis Coon


Sigmund Freud, un médico vienés, se interesó en la personalidad cuando se percató de que muchos de los problemas de los pacientes no parecían tener su origen en causas físicas.

La Estructura de la Personalidad

Freud percibió la personalidad como un sistema dinámico dirigido por tres estructuras mentales, el ello, el yo y el superyó. Cada uno es un sistema complejo por derecho propio. De acuerdo con Freud, la mayor parte del comportamiento involucra actividad de los tres en su conjunto.

EL ELLO El ello se compone de impulsos e instintos biológicos innatos presentes desde el nacimiento. Es egoísta, irracional, impulsivo y totalmente inconsciente. El ello opera sobre el principio del placer. Esto significa que los impulsos de búsqueda de placer de todo tipo son expresados con toda libertad. Si la personalidad de todos se hallara bajo el control único del ello, el caos reinante resultaria inconcebible.

Freud ideó el ello como una fuente de energía para la psique, o personalidad, en su totalidad. Esta energía, llamada libido, fluye desde los instintos de vida (llamados Eros).

De acuerdo con Freud, la libido promueve la supervivencia, subyace bajo los deseos sexuales y es expresada siempre que buscamos placer. Freud describió también un instinto de muerte, Tanatos, como él lo llamó, es responsable de los impulsos de agresividad y de destructividad.  Freud presentó como argumento la larga historia de la humanidad en lo referente a violencia y guerras, como evidencia de tales impulsos. La mayoría de las energías del ello, entonces, son dirigidas como una descarga de tensiones que tienen relación con agresión y sexo.

EL YO El yo es descrito en ocasiones como el “ejecutivo”, porque dirige las energías que se originan en el ello. El ello es como un monarca cuyo poder es imponente, pero debe depender de otros, que hacen lo que él les ordena. El ello puede solamente idear imágenes mentales de aquello que desea. (A esto se le da el nombre de “proceso primario de pensamiento”). El yo cobra fuerza al dirigir el comportamiento mediante la conexión de los deseos del ello con la realidad externa.

¿Existen otras diferencias entre el ello y el yo?

Sí. El ello opera sobre el principio del placer. El yo, en contraste, es guiado por el principio de realidad. Esto es, el yo retarda la acción hasta que la situación es práctica o adecuada. El yo es el sistema de pensamiento, planeación, solución de problemas y toma de decisiones. Es el control consciente de la personalidad.

EL SUPERYÓ El superyó actúa como un juez o como un censor de los pensamientos y de las acciones del yo. Una parte del superyó, la consciencia, refleja las acciones por las que una persona ha sido castigada. Cuando las normas de la consciencia no se satisfacen, el individuo es castigado internamente por sentimientos de culpa. Una segunda parte del superyó es el ideal del yo. El ideal del yo refleja aquellos comportamientos que los padres del individuo aprobaron o recompensaron. El yo ideal es una fuente de metas y aspiraciones. Cuando sus normas se satisfacen, sentimos orgullo. Mediante estos procesos, el superyó actúa como un “padre internalizado” que pone al comportamiento bajo control. En términos freudianos, una persona con un superyó débil se convierte en un delincuente, en un criminal, o desarrolla una personalidad antisocial. En contraste, un superyó demasiado estricto o severo puede causar inhibición, rigidez o culpa insufrible.