martes, 6 de octubre de 2026

Patrice Lumumba, tweet de African & Black History @AfricanArchives

 


Patrice Lumumba, el primer ministro de la nación independiente, la República del Congo, nació un 2 de julio de 1926 en Onalua en Kasai, provincia del Congo Belga. Contando solamente con educación primaria, Lumumba llegó a convertirse en uno de los críticos vocales más escuchados del colonialismo en África. En etapas tempranas de su vida, desarrolló un interés en actividades de sindicatos de base y se unió al Sindicato Postal. Como secretario general del sindicato, Lumumba empezó a publicar ensayos críticos del gobierno colonial belga y a apoyar la independencia y la unificación de un Congo centralizado. Los requerimientos de sus escritos tenían como objetivo superar las lealtades regionales para conducir a una circunscripción nacional.


En 1955 Lumumba se convirtió en el líder regional del Círculo de Stanleyville y se unió al Partido Liberal Belga. En 1956, Patrice fue arrestado y acusado de malversación de fondos del sindicato, y sentenciado a dos años de prisión. Liberado después de doce meses, Lumumba se convirtió en director de ventas de una cervecería en Leopoldville. Para solidificar su base política, en 1957 Lumumba ayudó a fundar una organización de amplia base que tenía como objetivo superar las lealtades étnicas y regionales — el Movimiento Nacional Congoleño (MNC). El año siguiente, él representó al MNC en la Conferencia Panafricana en Accra, Ghana.

Sus inexorables ataques al dominio belga pronto fracturaron al MNC, dando como resultado una división en 1959. Impertérrito, Lumumba insistió en el desmantelamiento total del dominio belga. En octubre de 1959, fue arrestado por —presuntamente— haber incitado levantamientos anti-colonialistas y sentenciado a seis meses de prisión. Poco tiempo después, el gobierno belga convocó a una conferencia en Bruselas para discutir el futuro del Congo. Confrontado con la amenaza de boicot del Movimiento Nacional Congoleño, el gobierno liberó a Lumumba. En Bruselas, Patrice condenó con audacia el dominio belga y se mostró partidario de una independencia inmediata. Convencida de la inminente libertad congoleña, Bélgica designó la fecha 30 de junio de 1960 como Día de la Independencia.


El Movimiento Nacional Congoleño ganó la mayoría en la elección general realizada en mayo de 1960, y Lumumba se convirtió en el primer ministro del Congo, con su rival político Joseph Kasavubu como presidente. La mordaz denuncia del colonialismo de Lumumba provocó profunda inquietud no solamente en Bélgica, sino también en los Estados Unidos y en el Reino Unido. Desafortunadamente, su mandato fue breve y seriamente deteriorado por diversas crisis, que comenzaron cuando el ejército se sublevó en Katanga y en Kasai del Sur.

Cuando las Naciones Unidas ignoraron los llamados repetidos de Lumumba pidiendo su intervención, Lumumba se orientó a la Unión Soviética. Esta medida consiguió solamente intensificar la oposición occidental a su régimen. Usando la crisis como una excusa, Kasavubu destituyó a Lumumba como primer ministro. Aunque restituido por la Asamblea Nacional, Lumumba fue subsecuentemente derrocado por el coronel Joseph (después Sese Seko) Mobutu y puesto bajo arresto domiciliario. Patrice realizó un intento fallido por escapar a Stanleyville, donde sus partidarios habían ganado el control. Fue aprehendido por los rebeldes secesionistas y asesinado un 18 de enero de 1961.

Lumumba se convirtió en un mártir y en un símbolo de la libertad congoleña y africana. Hoy es recordado como uno de un pequeño puñado de líderes africanos que verdaderamente buscaron la unidad nacional y una genuina independencia. En febrero de 2002, en respuesta a Informe de la Comisión Belga que involucraba a Bélgica en la muerte de Lumumba, el gobierno belga reconoció una “responsabilidad moral” y se disculpó oficialmente. Lumumba continúa siendo una inspiración para los políticos africanos. Varios de los más importantes partidos políticos en la elección presidencial de 2006 en el Congo invocaron al legado de Lumumba.


Sanité Bélair, revolucionaria haitiana; Tweet de African & Black History @AfricanArchives

 


Sanité Bélair (1781 – 1802) fue una revolucionaria y teniente haitiana en el ejército de Toussaint Louverture. Habiendo ascendido del puesto de sargento, Sanité ayudó a liderar levantamientos de personas esclavizadas en la lucha por la libertad y la independencia de Haití.

Nacida Suzzane Bélair en el tardío siglo XVIII en Saint-Domingue (hoy Haití), vivió durante una época en que la colonia era una de las más ricas del mundo, construida con trabajo forzado de africanos eslavizados; pero debajo de la riqueza crecía una resistencia, y Bélair se convertiría en una de las personas que ayudarían a convertir esa resistencia en un movimiento por la libertad.

Se unió a la lucha revolucionaria en compañía de su esposo, Charles Bélair, y se distinguió rápidamente por su disciplina, por su liderazgo y por su valor. Habiendo ascendido de sargento a teniente en el ejército de Toussaint Louverture, se integró a la lucha organizada para poner fin a la esclavitud y asegurar la autonomía de la población de la colonia. En una época en la que las mujeres rara vez eran reconocidas como líderes militares, Sanité Bélair no solamente estuvo presente, le fueron conferidas también responsabilidad y autoridad.

Relatos históricos la describen como una mujer que contaba con determinación y principios, que creía profundamente en la causa a la que servía. Cuando las fuerzas francesas intentaron recuperar su poder sobre la colonia en los primeros años del s. XIX, Bélair permaneció en el lado revolucionario, durante una de las fases más inciertas de la lucha.



En 1802, fue capturada por tropas francesas; sentenciada a muerte, pero es recordada porque en sus últimos momentos mantuvo la compostura y su determinación. Versiones que han sido propagadas en la historia haitiana dicen que Bélair se rehusó a que se le vendaran los ojos, eligiendo enfrentar lo que venía con dignidad. Independientemente de que se narre como tradición oral o como registro escrito, el mensaje es consistente: ella permaneció inalterable en su postura ante la libertad.


Hoy, Sanité Bélair es honrada como una de las heroínas revolucionarias de Haití. Su imagen ha aparecido en las divisas haitianas; artistas, historiadores y educadores continúan trabajando para asegurar que su historia sea recordada. Ella representa a las muchas mujeres cuyas contribuciones para la liberación fueron genuinas, potentes y esenciales, incluso si la historia no siempre les confiere el mismo espacio.



Tweet de Slavic Patriot sobre Rusia y China @infantserbian

 



Rusia y China comparten una frontera de 4,200 km, la más larga entre dos grandes potencias.

He aquí lo que Occidente ha creado accidentalmente:


Rusia tiene: petróleo, gas, granos, minerales, tierras raras, tecnología nuclear, material militar, tecnología espacial.

China tiene: fabricación, electrónica de consumo, maquinaria, infraestructura, baterías, textiles, prácticamente todo lo demás.

China hace todo lo que Rusia necesita; Rusia tiene todo lo que China necesita. Y transportan eso por tierra, sin rutas navales que puedan ser bloqueadas, sin sanciones que funcionen; solamente trenes y ductos cilíndricos.

          

Occidente pasó 70 años intentando mantener separadas a estas dos potencias; después las obligó a unirse en menos de tres años.

Potencia de Siberia 2: 50 mil millones de metros cúbicos de gas enviados anualmente a China, sin intermediarios occidentales.

Comercio en rublos y yuanes, sin dólares; no es posible sancionar algo que está fuera de tu alcance porque no eres parte de ello.

Rusia vende energía, trigo, minerales y armas a China; China vende teléfonos, automóviles, maquinaria e infraestructura a China. Se completa el ciclo, resulta autosuficiente.

Durante décadas, la política occidental pretendió mantener compitiendo a Rusia y China, no cooperando entre sí; la intención era hacer que compitieran buscando influencia.

Las sanciones lograron lo contrario, una integración económica total.

Ahora pensemos en lo que se ha convertido:

Dos potencias nucleares, la suma de sus poblaciones es 1,500 millones de habitantes. Una tiene los recursos, la otra cuenta con toda la fabricación, manufactura; comparten una frontera terrestre y operan fuera de los sistemas financieros occidentales.

El mundo jamás presenció algo así en el pasado. Dos naciones tienen todo lo que aquello que la otra necesita, no dependen de Occidente, no son vulnerables a sanciones, disponen de un comercio directo entre la frontera compartida más grande del planeta.

Occidente edificó esta asociación cuando intentó destruir a Rusia. Esa es la parte de la que nadie habla.



sábado, 3 de octubre de 2026

Altas y bajas, bipolaridad que no es trastorno, sino la condición humana


Limpié el lavabo de mi baño, estaba verdaderamente muy sucio, inmundo. No sé bien de dónde proviene toda esa materia que lo contamina, podrían ser partículas suspendidas en el aire que, con humedad de ese lugar, el baño, o de la atmósfera, se precipitan y se adhieren a todo tipo de superficies, horizontales y también verticales (como los muros, si bien, en menor medida). El jabón se compone de grasa y actúa como un pegamento; otros elementos podrían ser células de mi piel y pelo, (polvo), etc. No había realizado esa labor, limpiar ese receptáculo que uso cotidianamente, en más de un año.

Síntoma de una grave disfuncionalidad que me aqueja, una pequeña muestra; y así ha sido prácticamente toda mi vida.

Durante los seis años y tres meses que trabajé en esa farmacéutica podrida, consumí productos alimenticios no sanos, tóxicos y carentes de nutrientes. Quiero decir, golosinas —chocolates, galletas y similares con azúcares añadidos y aditivos químicos, además de panecillos marca El Panqué y pan Bimbo con que se preparaban los sándwiches que yo consumía en mi trabajo—, todo lo cual debe haberme intoxicado, si bien, no en gran medida porque consumía avena todos los días —hervida en agua, con fruta sin leche ni azúcar, ni ningún edulcorante artificial—.Consumía también bebidas alcohólicas, unos días vino tinto; otros días tomaba cerveza con sorbitos de destilado de agave (tequila sin la denominación).

Durante dos años y medio (tal vez durante tres años) no he consumido una gota de alcohol etílico. Me enteré de que se ha difundido la idea de que su consumo es benéfico, en moderación, lo cual es un engaño.

Mi organismo estaba intoxicado, pero no en una medida que pudiera dañar gravemente mi salud orgánica, que va de la mano con la salud mental; no son entidades separadas.

A partir de enero de 2024 (es decir, durante 21 meses) he consumido cebolla morada y ajo crudos, alimentos sanos, muy nutritivos y exquisitos, que fortalecen el sistema inmune (principalmente contra bacterias), elevan la producción natural de testosterona, y siento que desintoxican mi organismo, como el consumo regular (cotidiano) de avena, el mejor cereal que existe.

Se gesta en mi mente (psiquis), la idea de que la intoxicación de mi organismo guarda un paralelismo con mi mala salud mental. Durante los últimos años he cobrado conciencia de que he vivido muy mal (de una manera muy disfuncional) por esos elementos de mi historia de vida que ya he mencionado demasiadas veces; haber nacido neuro-divergente, sin vista en un ojo (el izquierdo, visión periférica de 35 por ciento sin poder enfocar), padeciendo trastorno por déficit de atención con hiperactividad), un padre psicópata y todo lo demás.

Para completarla, soy el tipo de persona que despierta envidia (que en ocasiones provoca furia en los débiles mentales que la manifiestan, que puede alcanzar nivel homicida) y por ello he enfrentado mucha violencia prácticamente durante toda mi vida.

Volviendo al asunto de la toxicidad, siento que hay un paralelismo con la vivienda que he habitado durante cerca de 45 años. Llegué con mi familia a ese lugar en octubre de 1981, con 17 años y medio de edad.

El deterioro de esta edificación es grave, como sería de esperar. Además, se han acumulado cientos de objetos inútiles, de todo tipo, que debieron ser desechados (tirados a la basura u obsequiados a personas que hacen algo con ellos), y siento que toda esa materia ha intoxicado este lugar donde vivo.

No puedo hacer ningún señalamiento (acusación, reproche) a mi madre, que vivió en este lugar durante más de 12 años, porque a mí me ha sucedido lo mismo; no me daba cuenta de que había conservado lo que debía haber desechado hace años, incluso décadas.

Parte del estrés postraumático que he padecido a raíz de haber perdido mi empleo en esa farmacéutica podrida, Productos Maver, se manifestó como inmovilidad muy severa. Durante mucho tiempo, años, no hice casi nada, nada que no fuera ejercitarme compulsivamente, principalmente en mi bicicleta de carreras. Dormía en una cama sin sábanas, casi no lavaba mis prendas de ropa, que usaba muchos días seguidos e incluso dejé de asearme (tomar un baño) cotidianamente.

Hace pocas semanas lavé muchas prendas de ropa, entre ellas más de 10 pantalones de mezclilla. También empecé a deshacerme de objetos inútiles e incluso a desplazar materia vegetal del patio trasero hacia un área cercana a casa donde servirá como un abono natural, que aumentará la fertilidad de la tierra, el origen de la vida.

Desde finales de abril (es decir, durante cinco meses), no he consumido casi nada de café. Sustituí esa bebida por té (de manzanilla, yerbabuena y limón), porque el efecto diurético provocado por el café parecía estar afectando mi salud. Hace unas dos semanas compré un pequeño frasco de café, de 100 g, y durante ese tiempo he consumido unas pocas tazas de esa deliciosa bebida.

Ha disminuido el efecto diurético, mi metabolismo (estaba ultra rápido) parece estar normalizándose, mi peso corporal anda por los 65 kg., y siento que mi organismo está súper limpio. Lo percibo en mi piel, en mi cuero cabelludo, en toda mi anatomía e incluso en mi boca; mis encías estaban inflamadas, así había sido toda mi vida.

Hay días en que siento un malestar anímico severo, abrumado por la violencia que ha dominado mi vida. Cuando sucede eso, me concentro en prestar atención a la parte positiva. Pese al agotamiento y la pérdida de peso, mi salud orgánica parecería formidable, poco común entre hombres de la mitad de mi edad, e incluso menos que eso. Muchas personas me miran con mucha atención, pocas con hostilidad proveniente de envidia e inseguridad. Incluso algunos vecinos me sonríen y tienen muy buena opinión de mí.

Surgen en mi mente recuerdos de personajes problemáticos de mi historia de vida. Los más frecuentes son mi padre y David, el individuo que padecía una psicopatología (narcisista) grave en extremo y que movido por la envidia me pegó una puñalada por la espalda, lo cual no fue otra cosa que un homicidio en grado de tentativa. Otros muchos personajes aparecen en mi mente, pero creo que pronto seré capaz de suprimir ese síntoma, sin ningún tipo de fármacos ni atención médica.

Conocer la naturaleza humana, principalmente leyendo la obra de Erich Fromm (mi gran maestro), me permite percibir la realidad —la verdad— como es, y así alcanzo la sanación.

Cuando esto suceda (y siento que estoy muy cerca), se liberará mi creatividad y estaré en condiciones de poner por escrito lo que llevo en mente, sin violencia, sin la necesidad irrefrenable de cobrar venganza y en cambio manifestando una tendencia natural en mí: sentir empatía y solidaridad por otros seres humanos.

He estado solo durante más de un año, he aprendido a convertirme en mi mejor compañía. Siento poca o nula necesidad de interactuar con otras personas; no es mi intención vivir como un misántropo, pero sí relacionarme con personas cuyos intereses sean afines a los míos.

Espero volver a trabajar pronto, antes de que termine este año, ya en la séptima década de mi vida. Quisiera pensar que lo mejor está por venir. 


miércoles, 30 de septiembre de 2026

Cita de Noam Chomsky en X (Twitter) @chomsky_quotes sobre Ronald Reagan, más Patti Davis, su hija "renegada"

 


Durante ocho años, la industria de las relaciones públicas y los medios habían afirmado que este señor revolucionó a los Estados Unidos, ustedes saben, la “Revolución Reagan”, esta figura carismática que todos adoraban, simplemente, cambió nuestras vidas (1/2).


De acuerdo. Cuando terminó su periodo, le dijeron que se dirigiera hacia su hogar, eso fue el final. A ningún reportero se le ocurrió siquiera preguntarle su opinión sobre ningún tema, porque todos sabían que él no tenía opinión sobre ningún asunto. Eso siempre se supo (2/2).


Fuente: (Noam Chomsky, Understanding Power, Capítulo Dos, “Ronald Reagan and the Future of Democracy” [Ronald Reagan y el Futuro de la Democracia]).


Patti Davis, hija "renegada" de Ronald Reagan

Tomado de Wikipedia en inglés



Carrera profesional





A principios de la década de los años 1980s, Davis trabajo en algunos programas de televisión, antes de obtener su primer acuerdo editorial. En 1986, publicó su primera novela, Home Front, en el que usó elementos de su vida y por ello fue en gran medida, objeto de crítica. Después de la publicación de su segunda novela, Deadfall (caída mortal), escribió una autobiografía a la que tituló The Way I See It (el modo como yo lo percibo), en el que reveló muchos dramas y secretos familiares. Desde entonces, ella ha hablado en público sobre cómo lamenta la forma, pero no el contenido, de la crítica que presentó en el libro.


En el número de julio de 1994 de la revista Playboy, Patti posó con una imagen de desnudez frontal, y este ejemplar de la revista es considerado una de las portadas más controversiales. Davis ha posado para otras revistas como More en 2011. Playboy comercializó también una cinta formato VHS como un complemento al número de la revista del año 1994.

Cuando su padre fue diagnosticado con enfermedad de Alzheimer, Patti comenzó a escribir The Long Goodbye, que fue publicado en 2004. Durante ese tiempo, ella comenzó a escribir para revistas y periódicos, incluyendo The New York Times, Newsweek y Time. Su guion original, Spring Thaw (deshielo de primavera), se convirtió en una película de Hallmark Channel en 2007, de nombre Sacrifices of the Heart (sacrificios del corazón), protagonizada por Melissa Gilbert y por Ken Howard.

martes, 29 de septiembre de 2026

Estados depresivos severos, pese a haber sentido que había alcanzado la sanación

El domingo pasado entrené en mi bicicleta, cuadro de aluminio muy pesado, con llantas muy anchas y que se inflan a una presión menor a lo acostumbrado (alrededor de 120 libras por pulgada cuadrada), y por ello, el esfuerzo es mayor a lo acostumbrado.


Durante muchos años usé otra bicicleta, también cuadro de aluminio, pero mucho más ligero (marca Cannondale), con llantas angostas y que se inflan a más alta presión 120 (psi [libras por pulgada cuadrada]). Una vez que fui despojado de mi empleo en esa farmacéutica —donde fui objeto de acoso laboral y se manejó el asunto como si yo fuera el agresor y la peor alimaña que jamás pasó por el lugar—, hace ya más de cinco años (fui despedido un 17 de agosto de 2021, martes), incrementé mis esfuerzos aún más; había comenzado a hacer eso en enero de ese año, 2021, se aceleró mi metabolismo, caí en un estado de agotamiento físico y un estrés postraumático muy severo. La afectación fue grave, tanto en lo mental (psíquico) como en lo físico.

Perdí mucho peso, que primero descendió a 65 kg, después a 60 kg con 1.78 m de estatura. Durante los últimos seis meses, tal vez más, he reducido mucho el entrenamiento en bicicleta, simple y sencillamente porque el agotamiento me obligó a ello. No obstante, he aumentado (si bien, no en gran medida), el entrenamiento de fuerza, musculación, que se compone de unos cuantos ejercicios: lagartijas (planchas), ejercicios con mancuernas y una barra, usando una banca de nombre benchpress, algo así, unos dos o tres días por semana; más que eso no, pues debe ser complementario, nunca la parte medular de la actividad física.

Mi ingesta calórica es altísima, se compone principalmente de una mezcla de cereal (arroz) y leguminosa (frijol), a la que agrego un huevo y cebolla morada con ajo, crudos. Consumo también mucha papa (carbohidrato complejo), carne de res; otro cereal (avena), sin azúcar, con fruta, principalmente papaya y últimamente he agregado melón.

He intentado liberarme del síntoma más problemático de la grave neurosis que padezco, pero lo consigo durante periodos de tiempo de unas pocas horas, en ocasiones el efecto benéfico se prolonga a un día, pero regresa y me provoca un malestar que me abruma.

Ayer lunes 28 de septiembre me sentí muy mal. Agotamiento físico por los esfuerzos de la semana anterior (entrenamiento en bicicleta, pese a haber recorrido pocos kilómetros, a lo que agregué ejercicios de fuerza), dormí mucho durante el día y durante la noche. Al amanecer del martes seguía sintiéndome mal; ya no tanto en lo físico, pero sí en lo anímico.

Preparé y comí mi “almuerzo nutritivo” (esa mezcla de arroz, frijol, un huevo con cebolla roja, ajo y sal de grano), corté en trocitos y cocí un par de papas que por descuido había dejado crudas la semana pasada (había preparado una cantidad considerable, alrededor de 1.5 kg), bebí una taza de café (que he consumido en mínima cantidad durante los últimos meses, desde la última semana de abril, sustituyéndolo por té), y de pronto me sentí mejor. Me había abrumado la conciencia de que durante muchos años (desde principios de 1998, independientemente de lo que haya sucedido antes), viví en la desesperación, después de haber sido apuñalado por la espalda por mi amigo David en AVEX Electronics de M., y todo lo que sucedió después.

Mientras comía mi almuerzo nutritivo y después pelaba un par de papas y las cortaba en trocitos para cocerlas en la estufa, cobré conciencia de que pese a toda la adversidad que me he visto obligado a enfrentar, la parte positiva de mi existencia es muy significativa, tanto que podría ser considerada excepcional.

Recordé a un hombre ejemplar, un estadounidense, Glenn Cunningham, que vivió entre 1909 y 1988 (es decir, cerca de 78 años) y otros personajes que deben ser considerados héroes, como Wilm Hosenfeld, el oficial alemán nazi que salvó la vida de tres judíos en Polonia y de unos 60 polacos no judíos; de Hans y Sophie Scholl, con Cristoph Probst y los otros miembros de La Rosa Blanca; Patrice Lumumba, el primer Primer Ministro de El Congo; con otros hombres y mujeres excepcionalmente valientes que se apegaron a la ética, a la honestidad y a la decencia, lo que más admiro y puede motivarme para seguir con mi vida.


No menos importante, lo que he aprendido leyendo la obra de Erich Fromm, uno de los padres del psicoanálisis, que dice que el ser humano debe conocerse a sí mismo (lo cual involucra soledad y aislamiento, que aterra a muchísimas personas y por ello ni siquiera lo intentan) y desarrollar sus potencialidades.

Hoy lunes 29 de septiembre, cerca de las 11 horas, me siento mejor. Procuraré llevar en mente las ideas arriba expresadas para superar mi inmovilidad (uno de los síntomas más problemáticos de la grave neurosis que me aqueja) e intentaré volver a trabajar, intentaré usar la escritura como actividad creativa (otra de las enseñanzas de Erich Fromm) y continuaré ejercitándome, evitando hacerlo de manera compulsiva.

Nunca es tarde, pese a que me encuentro en la séptima década de mi vida; más aun tomando en cuenta que con 62 años de edad, mi organismo funciona excepcionalmente bien (a riesgo de sonar narcisista), por una genética favorable —lo cual no tiene ningún mérito, eso es algo que me dio la vida, la naturaleza— y por haber optado por vivir con buenos hábitos de higiene, régimen alimentario, actividad física (deporte) y esforzarme no solamente en lo que me resultó fácil (lectura y escritura, por contar con un talento para ello), sino también en lo que parecía difícil y muy difícil (números, desde aritmética elemental hasta matemáticas nivel ingeniería); algo que muy pocas personas hacen.

Mientras haya vida habrá esperanza


jueves, 17 de septiembre de 2026

Finding healing

 Written a few minutes after midnight, when Thursday began.

Yesterday was a good day. I slept during the morning hours, I woke up during the afternoon (maybe at 16 hours), I drank a couple of coffee mugs and cooked oatmeal to eat later with papaya and peanuts.

I went to a small supermarket, I bought more papaya, melon, rice and a piece of soap to use in my washbasin.

Once back in my house, I watched a newscast in YouTube. I didn’t feel fine, because I had not done anything. I went to my bedroom and took measurements of the table I use as a desk, I went down, took a saw and cut the base of an individual bed some neighbors discarded, although it was in very good condition. In fact, seemed to be new. I did that (cut the base of a single bed) in the area of my house which used to be the dining room, I took the useful parts to my bedroom and placed them as the base of my table-desk. It worked, because before that it was too high, about an inch and a quarter higher than the right height. Because of that, I found difficult to read books, write in a notebook, study as self-taught (teach myself), etc. Most time I didn’t do much; sometimes I didn’t do anything at all.




This immobility (be unable to do much) is probably the most problematic symptom of the very bad neurosis I suffer from; a personality disorder, borderline (BPD).

Now I will be able to spend time studying (teaching myself), writing and translating from English into Spanish; realizing my potential.



Bedbugs in this modified desk, which came from my bed, because I put there the flat piece of wood which is put horizontally as table-desk. Some bedbugs are very small; others are conventional size.

Why? Where did they come from?


In the next paragraphs, I will use Sigmund Freud’s terminology he used to define the structure of personality.

My ID conceives the idea that those small hematophagous insects represent (symbolically) those antagonists who were my coworkers in that electronics maquiladora where I worked for two and a half months (between 17 November 1997 and 30 January 1998; I resigned on 2 February, a Monday), nearly 29 years ago. AVEX Electronics de M.

Those antagonists (we belonged to the Engineering Department, where David was the manager, that Megalomaniac Scoundrel), detested me (except two of them, Xicoténcatl and Martín) or hated me. Like David, the image I projected, my very solid academic training (despite having been unable of finishing a major in electronics engineering) and my command of a foreign language (English), made them feel inadequate, (mentally) weak and because of that they were very jealous, something they would not be willing to hide, much less to delete.

Do they die in real life, independently of where they are, or do they die in my Psyque and I am able to accept the fact that those emasculated mice (eunuch rodents) have become part of the story of my life, which now I am able to assimilate and because of that, what they did cannot affect me anymore?

Were this the case, the ID would be deleted and it would be substituted by the EGO, which allows me to quit living an active life of fantasy, and because of that, a mental pathology withers; a very bad neurosis, a Borderline Personality Disorder (BPD).

I don’t have an answer for that question, and I shouldn’t worry about that. I know I soon will know.

I am healing