sábado, 3 de octubre de 2026

Altas y bajas, bipolaridad que no es trastorno, sino la condición humana


Limpié el lavabo de mi baño, estaba verdaderamente muy sucio, inmundo. No sé bien de dónde proviene toda esa materia que lo contamina, podrían ser partículas suspendidas en el aire que, con humedad de ese lugar, el baño, o de la atmósfera, se precipitan y se adhieren a todo tipo de superficies, horizontales y también verticales (como los muros, si bien, en menor medida). El jabón se compone de grasa y actúa como un pegamento; otros elementos podrían ser células de mi piel y pelo, (polvo), etc. No había realizado esa labor, limpiar ese receptáculo que uso cotidianamente, en más de un año.

Síntoma de una grave disfuncionalidad que me aqueja, una pequeña muestra; y así ha sido prácticamente toda mi vida.

Durante los seis años y tres meses que trabajé en esa farmacéutica podrida, consumí productos alimenticios no sanos, tóxicos y carentes de nutrientes. Quiero decir, golosinas —chocolates, galletas y similares con azúcares añadidos y aditivos químicos, además de panecillos marca El Panqué y pan Bimbo con que se preparaban los sándwiches que yo consumía en mi trabajo—, todo lo cual debe haberme intoxicado, si bien, no en gran medida porque consumía avena todos los días —hervida en agua, con fruta sin leche ni azúcar, ni ningún edulcorante artificial—.Consumía también bebidas alcohólicas, unos días vino tinto; otros días tomaba cerveza con sorbitos de destilado de agave (tequila sin la denominación).

Durante dos años y medio (tal vez durante tres años) no he consumido una gota de alcohol etílico. Me enteré de que se ha difundido la idea de que su consumo es benéfico, en moderación, lo cual es un engaño.

Mi organismo estaba intoxicado, pero no en una medida que pudiera dañar gravemente mi salud orgánica, que va de la mano con la salud mental; no son entidades separadas.

A partir de enero de 2024 (es decir, durante 21 meses) he consumido cebolla morada y ajo crudos, alimentos sanos, muy nutritivos y exquisitos, que fortalecen el sistema inmune (principalmente contra bacterias), elevan la producción natural de testosterona, y siento que desintoxican mi organismo, como el consumo regular (cotidiano) de avena, el mejor cereal que existe.

Se gesta en mi mente (psiquis), la idea de que la intoxicación de mi organismo guarda un paralelismo con mi mala salud mental. Durante los últimos años he cobrado conciencia de que he vivido muy mal (de una manera muy disfuncional) por esos elementos de mi historia de vida que ya he mencionado demasiadas veces; haber nacido neuro-divergente, sin vista en un ojo (el izquierdo, visión periférica de 35 por ciento sin poder enfocar), padeciendo trastorno por déficit de atención con hiperactividad), un padre psicópata y todo lo demás.

Para completarla, soy el tipo de persona que despierta envidia (que en ocasiones provoca furia en los débiles mentales que la manifiestan, que puede alcanzar nivel homicida) y por ello he enfrentado mucha violencia prácticamente durante toda mi vida.

Volviendo al asunto de la toxicidad, siento que hay un paralelismo con la vivienda que he habitado durante cerca de 45 años. Llegué con mi familia a ese lugar en octubre de 1981, con 17 años y medio de edad.

El deterioro de esta edificación es grave, como sería de esperar. Además, se han acumulado cientos de objetos inútiles, de todo tipo, que debieron ser desechados (tirados a la basura u obsequiados a personas que hacen algo con ellos), y siento que toda esa materia ha intoxicado este lugar donde vivo.

No puedo hacer ningún señalamiento (acusación, reproche) a mi madre, que vivió en este lugar durante más de 12 años, porque a mí me ha sucedido lo mismo; no me daba cuenta de que había conservado lo que debía haber desechado hace años, incluso décadas.

Parte del estrés postraumático que he padecido a raíz de haber perdido mi empleo en esa farmacéutica podrida, Productos Maver, se manifestó como inmovilidad muy severa. Durante mucho tiempo, años, no hice casi nada, nada que no fuera ejercitarme compulsivamente, principalmente en mi bicicleta de carreras. Dormía en una cama sin sábanas, casi no lavaba mis prendas de ropa, que usaba muchos días seguidos e incluso dejé de asearme (tomar un baño) cotidianamente.

Hace pocas semanas lavé muchas prendas de ropa, entre ellas más de 10 pantalones de mezclilla. También empecé a deshacerme de objetos inútiles e incluso a desplazar materia vegetal del patio trasero hacia un área cercana a casa donde servirá como un abono natural, que aumentará la fertilidad de la tierra, el origen de la vida.

Desde finales de abril (es decir, durante cinco meses), no he consumido casi nada de café. Sustituí esa bebida por té (de manzanilla, yerbabuena y limón), porque el efecto diurético provocado por el café parecía estar afectando mi salud. Hace unas dos semanas compré un pequeño frasco de café, de 100 g, y durante ese tiempo he consumido unas pocas tazas de esa deliciosa bebida.

Ha disminuido el efecto diurético, mi metabolismo (estaba ultra rápido) parece estar normalizándose, mi peso corporal anda por los 65 kg., y siento que mi organismo está súper limpio. Lo percibo en mi piel, en mi cuero cabelludo, en toda mi anatomía e incluso en mi boca; mis encías estaban inflamadas, así había sido toda mi vida.

Hay días en que siento un malestar anímico severo, abrumado por la violencia que ha dominado mi vida. Cuando sucede eso, me concentro en prestar atención a la parte positiva. Pese al agotamiento y la pérdida de peso, mi salud orgánica parecería formidable, poco común entre hombres de la mitad de mi edad, e incluso menos que eso. Muchas personas me miran con mucha atención, pocas con hostilidad proveniente de envidia e inseguridad. Incluso algunos vecinos me sonríen y tienen muy buena opinión de mí.

Surgen en mi mente recuerdos de personajes problemáticos de mi historia de vida. Los más frecuentes son mi padre y David, el individuo que padecía una psicopatología (narcisista) grave en extremo y que movido por la envidia me pegó una puñalada por la espalda, lo cual no fue otra cosa que un homicidio en grado de tentativa. Otros muchos personajes aparecen en mi mente, pero creo que pronto seré capaz de suprimir ese síntoma, sin ningún tipo de fármacos ni atención médica.

Conocer la naturaleza humana, principalmente leyendo la obra de Erich Fromm (mi gran maestro), me permite percibir la realidad —la verdad— como es, y así alcanzo la sanación.

Cuando esto suceda (y siento que estoy muy cerca), se liberará mi creatividad y estaré en condiciones de poner por escrito lo que llevo en mente, sin violencia, sin la necesidad irrefrenable de cobrar venganza y en cambio manifestando una tendencia natural en mí: sentir empatía y solidaridad por otros seres humanos.

He estado solo durante más de un año, he aprendido a convertirme en mi mejor compañía. Siento poca o nula necesidad de interactuar con otras personas; no es mi intención vivir como un misántropo, pero sí relacionarme con personas cuyos intereses sean afines a los míos.

Espero volver a trabajar pronto, antes de que termine este año, ya en la séptima década de mi vida. Quisiera pensar que lo mejor está por venir. 


miércoles, 30 de septiembre de 2026

Cita de Noam Chomsky en X (Twitter) @chomsky_quotes sobre Ronald Reagan, más Patti Davis, su hija "renegada"

 


Durante ocho años, la industria de las relaciones públicas y los medios habían afirmado que este señor revolucionó a los Estados Unidos, ustedes saben, la “Revolución Reagan”, esta figura carismática que todos adoraban, simplemente, cambió nuestras vidas (1/2).


De acuerdo. Cuando terminó su periodo, le dijeron que se dirigiera hacia su hogar, eso fue el final. A ningún reportero se le ocurrió siquiera preguntarle su opinión sobre ningún tema, porque todos sabían que él no tenía opinión sobre ningún asunto. Eso siempre se supo (2/2).


Fuente: (Noam Chomsky, Understanding Power, Capítulo Dos, “Ronald Reagan and the Future of Democracy” [Ronald Reagan y el Futuro de la Democracia]).


Patti Davis, hija "renegada" de Ronald Reagan

Tomado de Wikipedia en inglés



Carrera profesional





A principios de la década de los años 1980s, Davis trabajo en algunos programas de televisión, antes de obtener su primer acuerdo editorial. En 1986, publicó su primera novela, Home Front, en el que usó elementos de su vida y por ello fue en gran medida, objeto de crítica. Después de la publicación de su segunda novela, Deadfall (caída mortal), escribió una autobiografía a la que tituló The Way I See It (el modo como yo lo percibo), en el que reveló muchos dramas y secretos familiares. Desde entonces, ella ha hablado en público sobre cómo lamenta la forma, pero no el contenido, de la crítica que presentó en el libro.


En el número de julio de 1994 de la revista Playboy, Patti posó con una imagen de desnudez frontal, y este ejemplar de la revista es considerado una de las portadas más controversiales. Davis ha posado para otras revistas como More en 2011. Playboy comercializó también una cinta formato VHS como un complemento al número de la revista del año 1994.

Cuando su padre fue diagnosticado con enfermedad de Alzheimer, Patti comenzó a escribir The Long Goodbye, que fue publicado en 2004. Durante ese tiempo, ella comenzó a escribir para revistas y periódicos, incluyendo The New York Times, Newsweek y Time. Su guion original, Spring Thaw (deshielo de primavera), se convirtió en una película de Hallmark Channel en 2007, de nombre Sacrifices of the Heart (sacrificios del corazón), protagonizada por Melissa Gilbert y por Ken Howard.

martes, 29 de septiembre de 2026

Estados depresivos severos, pese a haber sentido que había alcanzado la sanación

El domingo pasado entrené en mi bicicleta, cuadro de aluminio muy pesado, con llantas muy anchas y que se inflan a una presión menor a lo acostumbrado (alrededor de 120 libras por pulgada cuadrada), y por ello, el esfuerzo es mayor a lo acostumbrado.


Durante muchos años usé otra bicicleta, también cuadro de aluminio, pero mucho más ligero (marca Cannondale), con llantas angostas y que se inflan a más alta presión 120 (psi [libras por pulgada cuadrada]). Una vez que fui despojado de mi empleo en esa farmacéutica —donde fui objeto de acoso laboral y se manejó el asunto como si yo fuera el agresor y la peor alimaña que jamás pasó por el lugar—, hace ya más de cinco años (fui despedido un 17 de agosto de 2021, martes), incrementé mis esfuerzos aún más; había comenzado a hacer eso en enero de ese año, 2021, se aceleró mi metabolismo, caí en un estado de agotamiento físico y un estrés postraumático muy severo. La afectación fue grave, tanto en lo mental (psíquico) como en lo físico.

Perdí mucho peso, que primero descendió a 65 kg, después a 60 kg con 1.78 m de estatura. Durante los últimos seis meses, tal vez más, he reducido mucho el entrenamiento en bicicleta, simple y sencillamente porque el agotamiento me obligó a ello. No obstante, he aumentado (si bien, no en gran medida), el entrenamiento de fuerza, musculación, que se compone de unos cuantos ejercicios: lagartijas (planchas), ejercicios con mancuernas y una barra, usando una banca de nombre benchpress, algo así, unos dos o tres días por semana; más que eso no, pues debe ser complementario, nunca la parte medular de la actividad física.

Mi ingesta calórica es altísima, se compone principalmente de una mezcla de cereal (arroz) y leguminosa (frijol), a la que agrego un huevo y cebolla morada con ajo, crudos. Consumo también mucha papa (carbohidrato complejo), carne de res; otro cereal (avena), sin azúcar, con fruta, principalmente papaya y últimamente he agregado melón.

He intentado liberarme del síntoma más problemático de la grave neurosis que padezco, pero lo consigo durante periodos de tiempo de unas pocas horas, en ocasiones el efecto benéfico se prolonga a un día, pero regresa y me provoca un malestar que me abruma.

Ayer lunes 28 de septiembre me sentí muy mal. Agotamiento físico por los esfuerzos de la semana anterior (entrenamiento en bicicleta, pese a haber recorrido pocos kilómetros, a lo que agregué ejercicios de fuerza), dormí mucho durante el día y durante la noche. Al amanecer del martes seguía sintiéndome mal; ya no tanto en lo físico, pero sí en lo anímico.

Preparé y comí mi “almuerzo nutritivo” (esa mezcla de arroz, frijol, un huevo con cebolla roja, ajo y sal de grano), corté en trocitos y cocí un par de papas que por descuido había dejado crudas la semana pasada (había preparado una cantidad considerable, alrededor de 1.5 kg), bebí una taza de café (que he consumido en mínima cantidad durante los últimos meses, desde la última semana de abril, sustituyéndolo por té), y de pronto me sentí mejor. Me había abrumado la conciencia de que durante muchos años (desde principios de 1998, independientemente de lo que haya sucedido antes), viví en la desesperación, después de haber sido apuñalado por la espalda por mi amigo David en AVEX Electronics de M., y todo lo que sucedió después.

Mientras comía mi almuerzo nutritivo y después pelaba un par de papas y las cortaba en trocitos para cocerlas en la estufa, cobré conciencia de que pese a toda la adversidad que me he visto obligado a enfrentar, la parte positiva de mi existencia es muy significativa, tanto que podría ser considerada excepcional.

Recordé a un hombre ejemplar, un estadounidense, Glenn Cunningham, que vivió entre 1909 y 1988 (es decir, cerca de 78 años) y otros personajes que deben ser considerados héroes, como Wilm Hosenfeld, el oficial alemán nazi que salvó la vida de tres judíos en Polonia y de unos 60 polacos no judíos; de Hans y Sophie Scholl, con Cristoph Probst y los otros miembros de La Rosa Blanca; Patrice Lumumba, el primer Primer Ministro de El Congo; con otros hombres y mujeres excepcionalmente valientes que se apegaron a la ética, a la honestidad y a la decencia, lo que más admiro y puede motivarme para seguir con mi vida.


No menos importante, lo que he aprendido leyendo la obra de Erich Fromm, uno de los padres del psicoanálisis, que dice que el ser humano debe conocerse a sí mismo (lo cual involucra soledad y aislamiento, que aterra a muchísimas personas y por ello ni siquiera lo intentan) y desarrollar sus potencialidades.

Hoy lunes 29 de septiembre, cerca de las 11 horas, me siento mejor. Procuraré llevar en mente las ideas arriba expresadas para superar mi inmovilidad (uno de los síntomas más problemáticos de la grave neurosis que me aqueja) e intentaré volver a trabajar, intentaré usar la escritura como actividad creativa (otra de las enseñanzas de Erich Fromm) y continuaré ejercitándome, evitando hacerlo de manera compulsiva.

Nunca es tarde, pese a que me encuentro en la séptima década de mi vida; más aun tomando en cuenta que con 62 años de edad, mi organismo funciona excepcionalmente bien (a riesgo de sonar narcisista), por una genética favorable —lo cual no tiene ningún mérito, eso es algo que me dio la vida, la naturaleza— y por haber optado por vivir con buenos hábitos de higiene, régimen alimentario, actividad física (deporte) y esforzarme no solamente en lo que me resultó fácil (lectura y escritura, por contar con un talento para ello), sino también en lo que parecía difícil y muy difícil (números, desde aritmética elemental hasta matemáticas nivel ingeniería); algo que muy pocas personas hacen.

Mientras haya vida habrá esperanza


jueves, 17 de septiembre de 2026

Finding healing

 Written a few minutes after midnight, when Thursday began.

Yesterday was a good day. I slept during the morning hours, I woke up during the afternoon (maybe at 16 hours), I drank a couple of coffee mugs and cooked oatmeal to eat later with papaya and peanuts.

I went to a small supermarket, I bought more papaya, melon, rice and a piece of soap to use in my washbasin.

Once back in my house, I watched a newscast in YouTube. I didn’t feel fine, because I had not done anything. I went to my bedroom and took measurements of the table I use as a desk, I went down, took a saw and cut the base of an individual bed some neighbors discarded, although it was in very good condition. In fact, seemed to be new. I did that (cut the base of a single bed) in the area of my house which used to be the dining room, I took the useful parts to my bedroom and placed them as the base of my table-desk. It worked, because before that it was too high, about an inch and a quarter higher than the right height. Because of that, I found difficult to read books, write in a notebook, study as self-taught (teach myself), etc. Most time I didn’t do much; sometimes I didn’t do anything at all.




This immobility (be unable to do much) is probably the most problematic symptom of the very bad neurosis I suffer from; a personality disorder, borderline (BPD).

Now I will be able to spend time studying (teaching myself), writing and translating from English into Spanish; realizing my potential.



Bedbugs in this modified desk, which came from my bed, because I put there the flat piece of wood which is put horizontally as table-desk. Some bedbugs are very small; others are conventional size.

Why? Where did they come from?


In the next paragraphs, I will use Sigmund Freud’s terminology he used to define the structure of personality.

My ID conceives the idea that those small hematophagous insects represent (symbolically) those antagonists who were my coworkers in that electronics maquiladora where I worked for two and a half months (between 17 November 1997 and 30 January 1998; I resigned on 2 February, a Monday), nearly 29 years ago. AVEX Electronics de M.

Those antagonists (we belonged to the Engineering Department, where David was the manager, that Megalomaniac Scoundrel), detested me (except two of them, Xicoténcatl and Martín) or hated me. Like David, the image I projected, my very solid academic training (despite having been unable of finishing a major in electronics engineering) and my command of a foreign language (English), made them feel inadequate, (mentally) weak and because of that they were very jealous, something they would not be willing to hide, much less to delete.

Do they die in real life, independently of where they are, or do they die in my Psyque and I am able to accept the fact that those emasculated mice (eunuch rodents) have become part of the story of my life, which now I am able to assimilate and because of that, what they did cannot affect me anymore?

Were this the case, the ID would be deleted and it would be substituted by the EGO, which allows me to quit living an active life of fantasy, and because of that, a mental pathology withers; a very bad neurosis, a Borderline Personality Disorder (BPD).

I don’t have an answer for that question, and I shouldn’t worry about that. I know I soon will know.

I am healing

Encontrando la sanación

 Escrito unos minutos después de la media noche, cuando comenzaba el jueves.

Buen día el que acaba de terminar. Dormí durante la mañana, desperté durante la tarde (tal vez a las 16 horas), bebí un par de tazas de café con pan y cacahuates y preparé avena que comí más tarde con papaya y más cacahuates.

Fui a una sucursal de un súper-mercado (de tamaño pequeño), compré más papaya, melón, arroz y una pequeña barra de jabón para usar en mi lavabo.

De regreso en casa vi un informativo en YouTube. No me sentía bien porque no había hecho nada. Tomé las medidas de la mesa-escritorio que tengo en mi habitación, busqué un serrucho y corté la base de madera de cama individual que unos vecinos desecharon recientemente, pese a hallarse en perfecto estado; prácticamente nueva. Hice eso en el comedor, subí las secciones útiles a mi dormitorio, y los coloqué como base de mi mesa-escritorio, que quedó a la altura correcta. La altura anterior era unos centímetros más alto y eso dificultaba su uso y así pasaban muchos días sin que realizara mucha actividad intelectual; en ocasiones prácticamente nada.




Esa inmovilidad es posiblemente el síntoma más problemático y representativo de la grave neurosis que padezco, un trastorno de personalidad (límite, TLP).




Ahora podré pasar mucho tiempo estudiando (como autodidacta), escribiendo y traduciendo; desarrollando mis potencialidades.



Chinches en este escritorio modificado, muy probablemente provenientes de mi cama, donde puse esa tabla de madera que horizontal. Algunas chinches son muy pequeñas, otras de tamaño convencional. ¿Por qué aparecen, de dónde salieron?



A continuación, usaré la terminología de Sigmund Freud, para definir la estructura de la personalidad.

Mi ELLO concibe la idea de que la presencia de esos pequeños insectos hematófagos es la manifestación simbólica de antagonistas de esa maquiladora electrónica donde trabajé durante dos meses y medio (entre el 17 de noviembre de 1997 y el 30 de enero de 1998; renuncié el 2 de febrero, lunes), hace ya cerca de 29 años. AVEX Electronics de M.

Esos antagonistas (que conmigo pertenecían al Departamento de Ingeniería, cuyo gerente era David, el Megalómano Canalla), me detestaban (excepto dos de ellos, Xicoténcatl y Martín) o me odiaban. Igual que le sucedía a David, la imagen que yo proyectaba, con mi muy sólida formación académica y mi dominio de una lengua extranjera (inglés), les hacían sentirse inadecuados, débiles y eso les despertaba una envidia que no estarían dispuestos a disimular, mucho menos a suprimir.

¿Mueren en la vida real, estén donde estén, o mueren en mi psiquis y yo acepto que esos ratones emasculados (roedores eunucos) son parte de mi historia de vida, algo que ya puedo asimilar y lo que hicieron no me afecta más?

De ser así, el ELLO es suprimido y es sustituido por el YO —según Sigmund Freud—, lo que me permite dejar de vivir una activa vida de fantasía y así se marchita una patología mental, una muy grave neurosis: un Trastorno Límite de la Personalidad (TLP).

No cuento con la respuesta a esta interrogante, pero eso no me preocupa; sé que pronto aparecerá.

Estoy encontrando la sanación

sábado, 12 de septiembre de 2026

Doctora Patricia Era Bath, tweet de African & Black History @AfricanArchives

 



En 1988, la doctora Patricia Era Bath hizo historia al recibir la Patente Estadounidense No. 4,744,360 por un componente importante de su tecnología Laserphaco, un sistema que ella desarrolló para mejorar la cirugía de cataratas. Nacida en Harlem, Nueva York, en 1942, Bath se convirtió en oftalmóloga, investigadora e inventora, en una época en la que tanto el racismo como el sexismo formaban barreras significativas para mujeres de color que se introducían en la medicina. Aun así, Bath consiguió avanzar y logró convertirse en una pionera en la oftalmología y de la innovación médica.

Patricia Era Bath desarrolló la Sonda Laserphaco después de años de investigación con el uso de tecnología láser para la remoción de cataratas, que se dan cuando los cristalinos del ojo se vuelven nebulosos, interfiriendo gradualmente con la visión y convirtiéndose en potenciales causantes de ceguera. Su invento usó energía láser para romper material en cristalinos aquejados por cataratas, de modo que pudiera ser removido y los cristalinos pudieran ser reemplazados. Bath continuó refinando la tecnología y recibió finalmente varias patentes estadounidenses relacionadas con el sistema Laserphaco. Su patente de 1988 la convirtió en la primera mujer de color conocida por recibir una patente estadounidense por una invención médica.

Sus logros se extendieron bastante más allá del laboratorio. Bath se convirtió en la primera persona de color en completar una residencia en oftalmología en la Universidad de Nueva York y a la Universidad Charles R. Drew. Se convirtió en la primera mujer oftalmóloga designada a la facultad del Instituto Oftalmológico Jules Stein de la Universidad de California en Los Ángeles y ayudó a establecer un programa de residencia de capacitación en Drew-UCLA (Universidad de California en los Ángeles). A lo largo del ejercicio de su carrera, Bath mostró preocupación ante las disparidades en el acceso al cuidado ocular y observó que ceguera que podía ser prevenida afectaba desproporcionadamente a comunidades de gente de color y de personas víctimas de desatención.

Esa preocupación motivó a Bath para co-fundar el Instituto Estadounidense para la Prevención de la Ceguera en 1976. Ella promovió el principio de “la visión es un derecho humano básico” y desarrolló el concepto de oftalmología de la comunidad, que combinó la medicina y la salud pública para llevar cuidado ocular preventivo y cribado a comunidades que de otra manera no contaban con la atención adecuada —suficiente— de especialistas de la medicina. Participó también en trabajo humanitario internacional llevando atención de ceguera prevenible, alrededor del mundo. 



El arresto de Patrice Lumumba, 1960. Tweet de African & Black History

 


El arresto de Patrice Lumumba, 1960.

 


Patrice Lumumba fue el primer hombre elegido legalmente Primer Ministro de la República Democrática del Congo. Fue asesinado en 1961, después de un golpe de estado militar apoyado por el imperialismo estadounidense y belga, algo que el Departamento de Estado admitió en 2013 que fue autorizado por el presidente Eisenhower.

Durante más de 100 años, Estados Unidos y Bélgica han jugado papeles clave para dar forma al destino del Congo. En abril de 1884, siete meses antes del Congreso de Berlín, Estados Unidos se convirtió en el primer país en el mundo en reconocer los reclamos del Rey Leopoldo II, de los belgas sobre los territorios del Congo.

Pocos meses antes de ser asesinado, Lumumba se había convertido en el primer hombre en ser elegido Primer Ministro de la República del Congo, fundado recientemente, el 30 de junio de 1960.

Nacionalista revolucionario, Lumumba era un líder importante en la lucha del país por la independencia del colonialismo belga. Intentó usar los abundantes recursos del país para mejorar las vidas del pueblo congoleño, que había soportado un sufrimiento indescriptible bajo el yugo belga, con —literalmente—, millones de sus habitantes muertos en sus plantaciones y en sus minas.

Su ascenso al poder alarmó a Bélgica, que habiendo sido obligada a conceder a la población congoleña la independencia formal, no tenía intenciones de otorgarles una independencia real, o de renunciar a sus intereses económicos en una tierra rica en minerales, caucho, marfil y cobre, diamantes, oro y más.

Tampoco el imperialismo estadounidense, que durante la década de los años 1960s, también explotaba los recursos del Congo y se había comprometido a extender su influencia económica, política y militar en África; buscaba establecer un gobierno adquirido que no obstaculizara su proceder y que no lo considerara una amenaza.

Estados Unidos, con participación de Bélgica, comenzó a fraguar un plan para remover a Lumumba de su cargo y silenciarlo, para siempre. Para lograr esto, se aprovecharon del hecho de que el país en realidad no se hallaba todavía en las manos de, como lo había expresado Lumumba, “sus propios hijos”. Detrás del engaño de independencia formal, oficiales del ejército belga todavía controlaban al ejército y a la policía del Congo. Las corporaciones minerales todavía detentaban un poder muy ceñido sobre la riqueza del país y sobre un aparato de políticos corruptos.

Agentes secretos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, de la inteligencia belga y de otras potencias, trabajaban día y noche para conservar firme y permanentemente el poder en las manos de fuerzas subordinadas al imperialismo.

Entre los hombres dispuestos a colaborar con el imperialismo se encontraba Joseph Mubutu, que había sido coronel en el ejército colonial belga, y había sido nombrado jefe del “nuevo” ejército controlado por el imperialismo. Y Mubutu trabajaba mano a mano con la CIA en los preparativos para aniquilar a Patrice Lumumba.

Para llevar a cabo la orden de magnicidio proveniente de la CIA, Mobutu perpetró un golpe de estado militar, eliminando a las organizaciones políticas en la capital.

El 17 de enero de 1961, un pelotón de fusilamiento ejecutó al luchador congoleño anticolonialista y líder Patrice Lumumba.

Su cuerpo fue sepultado, pero después fue desenterrado, incinerado y disuelto en ácido para que no quedara siquiera un cadáver que sus partidarios pudieran usar para rendirle honores públicamente.