Desde entonces, han pasado más de 23 años y pese a
tener conciencia de que convertí la práctica de mi deporte en un mecanismo de
evasión, no he sido capaz de dejar de hacer eso, provocarme agotamiento para
anestesiar un sufrimiento psíquico cuyo origen es esa grave patología, TLP,
provocada por haber sido víctima de tortura psicológica perpetrada por mi
padre, con todo lo que ello implica (participación de mi madre y mis hermanas
con muchas otras personas).
A principios del año 2021, acercándome a 57 años de
edad, incrementé mis esfuerzos. Me quedaban unos meses en una empresa
farmacéutica a la que había ingresado a finales de abril de 2015 (cuando cumplí
51 años de edad) ocupando el puesto de “químico traductor”, una experiencia
terrible, pero también un gran aprendizaje. En agosto de ese año, fui despedido
por negarme a aceptar que un compañero que me había acosado laboralmente
durante más de cuatro años siguiera gozando de la impunidad obsequiada por la
empresa; fui despojado de mi empleo y se consumó una injusticia, algo que ha
caracterizado mi historia de vida.
Mi peso corporal andaba en unos 72 kg, descendió a 65
kg, me recuperé, pero a principios de 2025 (me acercaba a 61 años de edad) mi
peso descendió a 60 kg, con 1.78 m de estatura. Mi metabolismo se encuentra
súper acelerado, mi ingesta calórica es muy alta, he padecido síntomas como
mareos frecuentes, pérdida del equilibrio y torpeza de movimientos bastante
severa, pero nada de eso me preocupa mucho. Sé que puedo resolver el problema y
siento que pronto me voy a recuperar; siento que la sanación física y mental
está por llegar y por añadidura, hay un elemento en mi psiquis que tiene que
ver con las distancias que he recorrido en mis bicicletas de carreras, pero
dejaré ese asunto para más adelante.
El propósito de esta entrada es mencionar el origen de
mi interés en la historia de vida de Graeme Obree.

No hay comentarios:
Publicar un comentario