Tomado de Wikipedia en inglés, traducido al español,
por supuesto
Etapa anal
Tomado de Wikipedia, la enciclopedia libre
Psicoanálisis
La etapa anal es la segunda fase en la teoría de
Sigmund Freud de desarrollo psicosexual, la cual toma lugar aproximadamente
entre los 18 meses y los tres años de edad. En esta etapa, la zona erógena anal
se convierte en el foco primario de la energía libidinal del infante. El
contexto social principal para la experiencia es el proceso de control de
esfínteres, en el cual el placer sexual es asociado con el control de
movimientos intestinales. La etapa anal es la segunda de las cinco etapas de
desarrollo psicosexual: oral, anal, fálica, latente y genital.
De acuerdo con la teoría de Freud, la personalidad se desarrolla a lo largo de una serie de etapas, con un enfoque en las áreas erógenas, durante la niñez. Una personalidad sana en la edad adulta depende de que esas etapas de la infancia hayan sido resueltas de manera con éxito. Si asuntos de una etapa en particular no han sido resueltos, puede darse una fijación, con potencial de conducir a tendencias neuróticas o perturbaciones psicológicas. Una fijación en esta etapa puede dar como resultado una personalidad demasiado rígida o trastornada.
Información
general
La etapa anal, en la psicología freudiana, es el periodo del desarrollo humano que se da entre en el rango de edad edad entre uno y tres años. En este periodo, el infante inicia el control de esfínteres, que trae consigo una fascinación del niño con la zona erógena del ano. La zona erógena se enfoca en el intestino y el control de la vejiga. Así, Freud pensaba que la libido se enfocaba principalmente en controlar la vejiga y los movimientos del intestino. La etapa anal coincide con el inicio de la capacidad del niño para controlar su esfínter anal, y por tanto su capacidad para retener o dejar ir las heces a voluntad. Si durante esta etapa el niño consigue superar el conflicto, obtendrá una sensación de logro e independencia.
Conflicto
Esta es la segunda de las etapas psicosexuales de Freud, misma que representa un conflicto con el ello, el yo, y el superyó. El infante enfrenta este conflicto aparejado con las exigencias de sus padres. Una finalización exitosa de esta etapa depende de cómo interactúen los padres con el infante durante la enseñanza del uso del retrete. Si un progenitor elogia al niño y lo premia por su uso apropiado y en los momentos adecuados, el infante habrá superado la etapa con éxito. Sin embargo, si un progenitor ridiculiza o castiga al niño cuando se encuentra en esta etapa, el infante podría responder de forma negativa.
El papel del padre
Como se mencionó antes, la capacidad del niño para
tener éxito en esta etapa depende de sus padres en su totalidad y del modo como
aborden al enseñarle el uso del retrete. Freud creía que los padres deben
promover el uso del retrete con elogios y recompensas. El uso de refuerzo
positivo después de usar en los momentos adecuados favorece los resultados
positivos. Esto ayudará a reforzar el sentimiento de que el niño es capaz de controlar
su vejiga. Los padres pueden conseguir que el resultado de esta etapa se
convierta en una experiencia positiva, la que a su vez, conducirá a que se
convierta en un adulto competente, productivo y creativo. Esta etapa también es
importante en las futuras relaciones del niño con la autoridad.
De acuerdo con la Teoría Psicosexual de Freud, los padres deben ser muy cuidadosos en su trato hacia los niños durante esta etapa sensible, durante la cual, los niños ponen a prueba a sus padres, las figuras de autoridad, sobre el poder con que cuentan, en oposición al grado de libertad con que cuenta el niño para tomar sus propias decisiones.
Personalidad
anal-retentiva
Las interacciones progenitor-hijo pasivas en exceso en
la etapa anal conducen al desarrollo de una personalidad anal-expulsiva. Debido
a que los padres del niño fueron poco consistentes o negligentes al enseñarle a
controlar sus propios movimientos intestinales, el niño podría aliviar la
necesidad en momentos no apropiados y al hacerlo ensuciar sus prendas, como un
acto de rebeldía contra el uso del retrete. En la edad adulta, desearán
compartir sus cosas con sus semejantes y obsequiárselas. Pueden ser en
ocasiones caóticos, desorganizados y rebeldes. También podrían mostrar
desconsideración hacia los sentimientos de otras personas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario