Jane Minor nació
esclava en Virginia, pero se convirtió en una de las más destacadas sanadoras
en Petersburgo en el siglo XIX. Durante la epidemia de cólera que se dio en la
ciudad en 1825, ella cuidó a los enfermos en una época en la que el cólera se
propagaba rápidamente y el tratamiento médico estaba limitado. Su trabajo fue
considerado tan valioso que, con el paso del tiempo, le fue concedida la
libertad. Para muchas personas, obtener su libertad habría sido el fin de una
prolongada lucha; para Jane Minor, se convirtió en el principio de otra.
Una
vez en libertad, Minor continuó trabajando como enfermera y sanadora, ganando
dinero con el cuidado médico que prestaba. El uso que dio a sus ingresos rindió
enormes resultados, en lugar de conservar todo lo que ganaba, gastó mucho en
comprar esclavos y asegurar su libertad. Relatos históricos acreditan que Jane
ayudó al menos a 16 personas a lograr su libertad, incluyendo mujeres y niños.
Usaba las capacidades y la independencia económica que había obtenido para
ayudar a desmantelar el mismo sistema que en el pasado la había esclavizado.
La
historia de Minor nos da también un vistazo a la historia —frecuentemente
ignorada— del conocimiento médico negro. Mujeres de raza negra, tanto libres
como esclavas, frecuentemente trabajaron como enfermeras, parteras y sanadoras
dentro de sus comunidades, basándose en conocimiento de plantas, tratamientos,
partos y cuidado práctico que había sido transmitido durante generaciones. Mucho
de este trabajo fue realizado fuera de las instituciones médicas de la época,
que rutinariamente excluían a las personas de raza negra. Por ello, sus
contribuciones fueron documentadas de manera deficiente, pese a que su
conocimiento fue esencial para la supervivencia de sus comunidades.


No hay comentarios:
Publicar un comentario